Detalles Etapa

KMs recorridos
334 km
Origen
Tiflis, Georgia (Georgia)
Destino
Telavi, Georgia (Georgia)

Mapa Etapa

Bitácora: POR LOS VALLES DEL CAUCASO

De vuelta a las montañas.
Me dirijo otra vez hacia el norte. Desde Tbilisi tengo dos jornadas de pedaleo hasta Stepantsminda. Y un puerto a 2400m   que me tocara hacerlo de ida y vuelta, ya que el valle solo tiene salida hacia Rusia.

Por el camino, el primer día me encuentro con Thomas y sus dos hijos. Una familia de Suizos que salieron en agosto de Suiza, y quieren estar hasta agosto que viene viajando con su autocaravana. Me los volveré a encontrar otros cuantos días mas. Por la mañana hacen clase, los hijos tienen 7 y 10 años, y por la tarde viajan hasta que se pone el sol. Así que hacemos parecidos kilómetros. Y me los voy encontrando por la ruta hasta Kazbegi.
Kazbegi es un parque nacional al lado de Rusia, con montañas que rondan los 5000m y una bonita iglesia a 2100m. La verdad es que el sitio tiene algo de especial.
Después de ver el valle, tras un par de días, retrocedo y vuelvo hasta la salida del valle para dirigirme a la zona este de Georgia, Kaheti. Zona vinícola por excelencia  de Georgia.
Quiero Acercarme a un paso en la montaña a 2900m que me dará unas bonitas vistas de todo el valle. Eso si esta vez he podido dejar el carro y algo de equipage a una gente que he conocido en un pueblo del valle.
Que placer eso de pedalear con menos peso, y menos mal, porque  el puerto es una pista en bastante mal estado y con mucho desnivel. He salido a 500m.s.n.m y la pista llega a mas de 2900m.s.n.m.
En la mitad de la subida y pensando que por allí solo podían pasar vehículos todoterreno, me pita una furgoneta. Es la ford tránsit de Daviti. Al que le he dejado el carrito. Que viene a ver como me va con otros tres que también conocí el día anterior. Me saludan y me pasan. Van subiendo poco a poco por la empinada pista. Al rato me los encuentro en una cabaña de pastores merendando. Yo me parece que parare allí a pasar la noche. Pero ellos no se como Van a bajar de allí. Han subido un bidón lleno de vino para merendar y hasta que no se lo acaban no se van. Tambaleándose se despiden de mi , se suben a la furgoneta y para abajo.¡ Pero si no eran capaces de subirse a la furgoneta! Parece ser que para ellos es lo mas normal conducir en ese estado.
El puerto me ha costado dos días, pero ha merecido la pena, y la cabaña de pastores ha sido un lujo para pasar un par de días.
Vuelvo a pasar a por el carrito por casa de Davitti. Veo que llegaron sanos y salvos a casa.